domingo, 8 de diciembre de 2013

Imagina

Cuando el abrazo de la vida no te deja respirar,
si a cada paso y decisión no haces más que tropezar y tropezar,
y estás cansado de un lugar que no te entiende y necesitas escapar,
lejos, donde todo tenga sentido, a tu compleja y segura soledad,
escapar... o lo que es lo mismo empezar a imaginar:

Ser el mar brindarte deseos  embotellados y envueltos con espuma,
ser el amante de un sol que no se consuma entre la bruma,
el descendiente de la luna que me mece y me acuna,
ser el amante de una vida que me ofrece su fortuna.

Porque no todo es tan gris como lo pintamos,
imagina que la palabra "adiós" no salga de mis labios,
que ser sinceros no sea cosa de unos pocos,
y que sepamos perdonarnos por miedo a olvidarnos.

Te imaginas que la estupidez humana tiene cura,
y la locura que emana del egoísmo al fin supura,
que el boceto de la unión deje de ser secreto,
y que el respeto sea algo más que siete letras del alfabeto.

Imagina calmar la sed con lágrimas de alegría,
matar el hambre con un gesto, un abrazo, un beso en sintonía,
y con sonrisas dar cobijo al pobre y alejarlo de duro asfalto,
y que en este podrido y corrupto mundo, el dinero no fuese para tanto.

Y que tanto no fuese el odio que me guardo,
y no necesitase de estas frases para sentirme a salvo,
o cuerdo, imagina que la ilusión dejase encinta a la inspiración,
para dar a luz a un verso, una nota a una canción.

Imagina ser canción. conectar los cascos al corazón,
ser capaz de traspasar la piel del oyente, ser una fuente de emoción,
fiel confidente de triunfos y miserias, ser tu oración,
la paz, la calma que salva a esas almas sin dirección.

Imagina que la decepción y la desidia son un murmullo irreconocible,
que me guíe el orgullo de una convicción indestructible, sentirme siempre invencible
que emigren el bajón, el dolor y la traición dejando a este corazón libre,
y cuando acabe con todo solo quede una expresión: increíble.

Increíble como un ave surcando el basto cielo abierto,
existir entre las curvas del viento, ser hijo del firmamento,
con la libertad de vivir sin rumbo ni pasaporte,
y sin mayor necesidad que perseguir el horizonte.

Imagina por un instante poder retroceder,
borrar todos los errores que te vieron crecer,
¿Qué harías? cambiarías un pasado que no estará presente,
o te mantendrías firme, porque a pesar de todo aprendiste a quererte.

Imagina que la muerte es una excusa,
un vuelo lejano alejado de esta realidad difusa,
el regalo de encontrarnos en otra vida,
despojados de lo malo y con la lección aprendida.

Imaginar, todos necesitamos ese efímero instante de placer,
el somnífero que mantiene a flote lo que queremos ver,
lo que queremos sentir, pero la verdad es tan diferente,
tan diferente y a veces triste que me encierro en la mente
hasta que me canso y pienso, ¿por qué no cambiar el presente?

Por lo que imagina dejar de imaginar por un segundo,
dejar atrás las quejas y las mieles de sueños profundos,
enserio, dejar de dormir en los laureles y de imaginar por un segundo,
abrir los ojos, cerrar los puños y empezar a plantarle cara a este mundo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Por mi parte, queda todo dicho

Me gustaría que quedase todo dicho, todo. Sin dejarnos una palabra, una coma y el un punto y final sobretodo el punto y final. Mas siempre nos olvidamos de él y me pregunto ¿ Qué nos mueve siempre a callar? Explícame como hemos llegado al punto de escondernos bajo un manto de falsa complicidad. Explícamelo porque no lo entiendo. No entiendo ese miedo esquizofrénico al desenlace inevitable, no entiendo por qué tanto miedo a la última página de una historia. Vivimos expectantes, siempre silenciosos desvelando la verdad con cuentagotas, gotas que caen cada vez más despacio, gotas que ya no mojan las mejillas de la sinceridad, gotas tan transparentes que uno ya no sabe si al final han dejado de caer.

Así caemos en el juego mudo de la imaginación, no se nos pasa por la cabeza preguntar, simplemente hablar con la otra persona al desnudo, libre de tapujos, sin peros, sin excusas, hablar para que todo quede dicho te guste o no, me guste o no. Pero no, acabamos jugando a ese estúpido juego de las adivinanzas, imaginando que pensarán los demás, cuáles serán los motivos que les mueven a actuar y nosotros les tratamos acorde a lo que nos imaginamos sin saber si nuestro pensamiento es el correcto. Tan solo por no preguntar, por miedo a escuchar una respuesta que no queremos oír, quizás afrontar un rechazo, la mirada fija y punzante que sufrimos al hablar claro o quizás por no poder soportar los sentimientos afónicos de dolor de nuestro corazón, o del corazón de la otra persona, porque esa es otra, siempre queremos y hemos de quedar bien, cuestión de apariencias. 

No hablamos porque si lo hacemos algo puede cambiar y todo cambio asusta verdad. Callamos hasta que el fino hilo de la paciencia estalla en mil pedazos dejando caer todas las palabras ocultas y soportadas en estoico silencio. Luego... un arrebato, un impulso. un súbito rapto de cansancio invita a hablar, invita a no moverse del lugar hasta que todo quede dicho por las dos partes... Y será que en ese momento  es cuando no nos entendemos, como si hablásemos dos lenguajes distintos mas yo te hablo con el corazón y de tu boca solo escucho e ronco y tosco sonido del miedo, de una verdad a medias, de una mentira a medida y así continua y continuará la historia, hasta que nos olvidemos del asunto, hasta que nos olvidemos.

Por eso, si eso pasa, me gustaría haber dicho todo lo que pienso, porque creo que nos merecemos la verdad, quiero que todo quede dicho para no poder echar nada en cara. Porque estoy cansado de ser políticamente correcto, cansado de "tú sabrás", del " en otro momento" del " es complicado, no lo entenderías", cansado de este circo y de tantas tonterías. No quiero adivinar lo que piensas, no quiero adivinar que te pasa ni lo que sientes, no quiero, me retiro de este juego. Y no seré tan hipócrita como para esperar que tu sí lo hagas por lo que no iré con medias tintas. 

Quiero que quede todo dicho, decirlo todo aunque no vayas a escuchar, aunque no lo creas, decirlo todo aunque no sirva para nada.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Niños grandes

¿Recuerdas? Hicimos un pacto y dejamos de crecer,
en secreto detuvimos el tiempo para no envejecer,
pero el calendario es caprichoso y lo volvió a hacer,
recordarnos a diario, que en Noviembre, debemos ceder

A  ese pulso intenso ya perdido con el destino,
al sincero beso de una madre, tierno y con cariño,
a la mezcla de nostalgia y alegría de ese padre
al ver como su niña madura y se hace grande.

Lo que no saben es que todo es una gran mentira,
no entienden la verdad  escondida en estos sueños suicidas,
porque la realidad es, que somos y seremos críos de por vida...


De por vida, sí. Sin importar la fatiga producida por la herida que germina de las responsabilidades, del " ya eres mayor para eso", del "hagas esto, debes dar ejemplo", el "estudia, calla, trabaja, madura y deja atrás las tonterías de la infancia, de la adolescencia". Lo que no se explican es que hicimos un pacto secreto, detuvimos, detuviste el tiempo a los veinte. No se explican como el reloj interno puede estar intacto, cómo se mantiene fuerte y por qué debes protegerlo de los adultos y sus quimeras. No entienden que lo que marchita es el envoltorio, esta cárcel de carne y hueso, una cárcel donde debajo de la piel se esconde lo que somos, niños grandes. Es innegable que pasa el tiempo, es verdad, pero preferiría recordarnos, preferiría recordarte siempre...


Preferiría recordarte en una guerra de almohadas,
haciendo el indio con pintadas en la cara,
con sábanas blancas en la espalda como capas,
y un mando de la tele por espada.

Recordarte recitando de memoria diálogos de películas,
como Harry Potter, y en tu muñeca las tres reliquias,
con el brillo de tus ojos como los polvos de campanilla,
cuando permitía volar a Wendy de una manera tan sencilla.

 No solo recordarte, quisiera imaginarte dentro de cincuenta años,
jugando con los nietos en secreto a ser magos,
con arrugas en los ojos de reír y ser feliz,
con un alma pura que no sufrió ningún matiz.

Sí, sin ningú matiz, Porque por muchos problemas, por muchas responsabilidades que soporten nuestros hombros, por muchos errores, golpes y desengaños que vayas o vayamos acumulando y guardando bajo llaves en las cicatrices del corazón, siempre somos y seremos niños grandes.

Y eso no significa no crecer ni aprender, o estancarnos en el niños que fuimos ayer. Porque también tenemos conversaciones filosóficas sobre la vida, su pasado, presente y futuro, conversaciones filosóficas sobre uno mismo, sobre el otro, autocrítica, conflictos, verdades sin reproches, conscientes de errores, creciendo sigilosos, más serios, más maduros aunque no nos crean y nos tachen de locos al ser, niños grandes.

Así que el mensaje de este texto es que no importa si es en prosa o en verso, da lo mismo. Espero que en esta letra quede claro que dejamos de cumplir años, porque en secreto hicimos un pacto entre nosotros y dejamos de crecer a los veinte. Pero por un día finjamos hacer las paces con el calendario y brindemos por un año más, por unos felices y renovados 20 años.

...


Nacemos entre llantos, gritos y lágrimas,
sentir la luz fue el milagro a todas las plegarias,
de una vida, ese libro de hojas blancas,
y hoy con los amigos, escribimos una de esas páginas.



Felicidades.

sábado, 26 de octubre de 2013

Desengaños y mentiras

Guardaba mi inocencia en ese pequeño globo atado,
a la mano de ese niño tímido que solía ser en el pasado,
viendo impotente y asustado como escapaba acariciando el horizonte,
desde entonces miro al cielo y pido un deseo ahogado y suplicante.

De, volver a ser aquel chiquillo sonriente de la escuela,
que vivía pintando el mundo con fantasía y acuarelas,
sacando brillo sin cautela a lo que queda de esta espera,
sintiendo la secuela de hacerse mayor, y aceptarlo aunque duela.

Cuando matamos la magia de aquellos reyes magos,
las noches en vela esperando sorpresas y regalos,
los gritos de emoción, sonrisas, alegría y devoción,
soy la decepción de una triste navidad sin ilusión.

Y fui coleccionando disgustos como quien guarda un tesoro,
incluida mi familia, mi modelo, mi credo, mi todo,
el desencanto a los ojos de un hijo que les ve perfectos,
y descubre sus defectos, errores duros y que te mienten como todos.

Caen los mitos como los pétalos de una flor marchita,
nacen los desengaños por la grieta de la fe proscrita,
así miro como pasan los años sentado en una acera,
y es cuando empiezas a entender, que ya nada es lo que era.

Pues ya son muchas mentiras a la cara,
muchos "amigos" y personas escondidas tras la máscara,
muchas desilusiones, conflictos y discusiones,
andando con la desconfianza pegada a los talones.

Así aprendí a llevar el dolor por dentro,
a callar lo que pienso y escribir el sentimiento,
un brujo, si embrujo a las palabras que dibujo en el papel,
para que bailen desnudas y descalzas por las grietas de mi piel.

Si, son los versos de un don nadie casados con la rima,
alguien con más problemas que autoestima,
que mira callado este circo desde su asiento,
cansado de creer que todo puede ser distinto.

desengaños y mentiras...

 Ya he perdido la cuenta de cuantas veces ha ocurrido,
si camino herido de muerte desde que he nacido,
y estoy cansado de que me pidas ser lo que nunca he sido
entiéndelo, no soy más que el reflejo de lo que he vivido.

Porque la vida no es más que un baile de disfraces,
 en el aire, suena la melódica falsedad de los acordes,
y danzamos con la música, elegantes, entre las costuras de las apariencias,
pero ya no bailo, busco la verdad detrás de vuestras vestimentas.

A partir de ahora cuéntame otro cuento para dormir,
donde las promesas no sepan hacer alarde,
donde tus palabras no tengan ganas de fingir,
y despertarme, sin las verdades en ayunas del cobarde.


martes, 24 de septiembre de 2013

Nunca digas Siempre

Tantas veces los he escuchado, en forma de susurro embrujando los sentidos, los he escuchado coléricos, ardiendo como lava clavada en cada letra que quema, duele o purifica a quien dudaba de ellas. Las escuche gélidas y duras como el hielo que cicatriza de las lágrimas vertidas. Durante mi corta estancia en esta tumba llamada vida he escuchado muchas veces NUNCA... SIEMPRE. Sí, y las que me quedan por escuchar. Todas diferentes, todas únicas, con matices... pero en el fondo o no tan en el fondo Siempre iguales, nunca diferentes. Pueden chillar, pueden irrumpir en una conversación o en una decisión de manera sigilosa, débil, un destello. O ser férrea, incuestionable, mantener el reto:

SIEMPRE... ¿de verdad?, preguntamos todos.

NUNCA...¿ en serio? volvemos a preguntar.

Pero al final o al principio, quien sabe, todas, sin excepción se evaporan como el vaho del cristal, como el humo del cigarro, una ilusión un sueño que de tanto soñarlo crees que es real. ¿Frágil? no se si le puede llamar frágil a una mentira ¿es mentira o falta de voluntad?

¿Existe de verdad un NUNCA? ¿Y un SIEMPRE? o bajaron los brazos cansados de ser quienes son. Nunca y siempre... creía que eran contrarios, que se odiaban:

<<Nunca te quise>>
<< siempre te quise>>

Mas ahora creo que se quieren, se consuelan el uno al otro. Me los imagino sentados en la barra de un bar mugriento y solitario, sucio, así se sienten ellos, borrachos de promesas incumplidas se entienden, se sinceran sin necesidad de palabras. Mirando a que la puerta del bar se abra, buscando lo que necesitan... lo que necesitan. Beben y maldicen, de fondo suena el eco de todas las personas que les pronuncian en vano. Les odian. Se odian. ¿Por qué? Quieren ser libres, viven atados a su destino, encadenados y encerrados en una celda de personas que les obligan a ser lo que no quieren ser.

NUNCA: eso quiere decir negación a cualquier cosa, "nunca me hables", "nunca vuelvas", "nunca tuvo que pasar..."una negación rígida, para siempre, nunca podrá ser de otra manera, jamás podrás actuar, pensar, decir o sentir de una manera diferente, nada que contradiga a un nunca. Porque nunca, quiere decir NUNCA.

SIEMPRE: Siempre es una ligadura invisible, una soga, un nunca pero cubierto con otra piel, con otro olor y de diferente color. SI lo pronuncias en principio es una sentencia inamovible, igual que Nunca, no podrás pensar, decir o sentir de otra manera ligado a una misma idea o pensamiento para siempre. Porque siempre, quiere decir siempre.

Y si tan inamovibles son, y si tan rotundos y categóricos son dime: ¿Por qué casi nunca o nunca se cumplen? ¿por qué siempre se esfuman o casi siempre son falsos?

Porque se odian, quieren desligarse de todas esas ataduras, quieren decidir por ellos mismos, tener la capacidad de rectificar de cometer errores de que les utilicen cono si en ellos recayese el peso de los acontecimientos. Cuando les pronunciaban antes había respeto ahora nadie les cree.


¿NUNCA?  no me lo creo.

¿SIEMPRE? estás loco

Y eso les agrada, les alivia. Si pierden la fe en ellos si dejan de creer ya no son tan inamovibles, un poco más cerca de lo que necesitan. Odian ser el destino, la mano que marque el camino, sueñan con el azar. Por eso, sentados y borrachos en la barra del bar, sin hablar miran a la puerta buscando lo que necesitan... lo que necesitan.... buscan un PUEDE, un NO SÉ, un QUIÉN SABE... buscan un QUIZÁS.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La misma canción de siempre

Tengo el color del folio grabado en la retina,
el sabor del odio escrito en cada esquina,
el ruidoso olor de la tinta, esclavo del tintero y su doctrina,
cuando se amotina el silencio en la garganta,sincero, como un verso de Sabina.


Traficante de rimas, sentimientos e ideas en papel,
de sueños tras los barrotes de la cárcel por impago de arancel,
pedían las mentiras más hermosas escritas con pincel,
solo traje verdades rotas y cicatrices  marcadas en la piel.

Mi musa es caprichosa y la busco en cada rincón,
hermosa dama muda, la encierro en la habitación,
su sonrisa prende la llama que esconde la inspiración,
dentro de su desnuda figura de locura y de pasión.

A veces me visita vestida de llanto y traición,
en sus ojos una profunda herida de tormento y decepción,
con mis dedos dibujo en su vientre un lamento, un perdón,
diferentes sentimientos, pero siempre la misma canción.

No os descubro nada nuevo, en serio,
sobre el pacto del poeta y la escritura,
 ya sea en una servilleta o en el insomnio del  escritorio,
 renacemos y morimos por versos llenos de ternura o amargura.

No me importa que el viento se lleve mis palabras,
no me importa que no escuches mis poemas,
no me importa el silencio escondido tras las derrotas.

No me importa, porque todos acabaremos por olvidar,
menos la poesía que no tiene principio ni final,
moriremos, pero dejaré poesía, porque la poesía es inmortal.

viernes, 16 de agosto de 2013

Te fuiste

Veintisiete letras necesito para interpretar el mundo,
cinco, las vocales para darles un significado
y busco, entre mares de frases y palabras un resultado,
mas ninguna puede expresarte el dolor que me has causado.

Me enseñaste a aparentar ser fuerte,
a dejar de sonreír cuando hablo con la gente,
me enseñaste a fingir estar indiferente,
a entender, que no existe un para siempre.

Me dejaste solo y sin fortuna, convaleciente
como la luna menguante, minúsculo e insignificante
me dejaste sentimientos que nunca podré decir,
y un corazón en pedazos que busca una razón para latir.

Ya no me quedan más lágrimas penitentes, 
es la lluvia quien llora mis anhelos inconscientes,
ahora solo llevo una dura coraza, que llevo a todas partes.

Un escudo hecho de odio, miedo y rencor,
sin sitio para el amor ni el dolor,
un equipaje pesado que juro que detesto,
pero es lo único que me protege del resto.

Una armadura con palabras talladas a sangre y fuego:
"NUNCA MÁS".
no caigas en el juego de creer en las personas:
"NUNCA MÁS".

Recuerda todas las heridas,
recuerda el sufrimiento a escondidas,
pero me pregunto algunos días,
¿Qué sería de la vida si no arriesgas ni confías?

Hoy no es uno de esos y me atraganté,
con todos aquellos corazones de,
amores sinceros, pasiones sin cicatrices, los odié,
por envidia a tener todo aquello que yo busqué...

Y busqué un lugar de paz fugaz,
un bar donde poder estar ausente,
lejos de la realidad y su disfraz,
encadenado a una necesidad asfixiante.

de

beber un largo trago amargo al olvido,
abatido, amago con sentirme vivo,
si a cada sorbo rezo y pido,
borrar tu recuerdo y encontrar el camino prohibido.

Pero veo como el destino me lo tiene prohibido,
así que me resigno y brindo con un verso moribundo,
por los deseos prescritos, los amores marchitos,
y por un futuro incierto donde cometer errores distintos.

Me atragante con todos aquellos corazones,
mas los vomite pues solo necesito dos,
pero el tuyo no se donde lo escondes.

Y brindo por un futuro incierto donde cometer errores nuevos,
y que tú, no seas uno de ellos.



martes, 9 de julio de 2013

Soy


Si, Soy culpable de no saber como decirlo. Si, Soy culpable de no escoger las palabras adecuadas, Soy la tenue confusión que reflejo, el titubeo de mis labios indecisos, Soy esa ceja tuya que se arquea desafiante, la gota de sudor que recorre la frente lentamente hasta precipitarse indiscutiblemente al vacío.
Soy indecisión al ver como tu semblante sereno se impacienta. Soy nerviosismo frente a tus ojos fijos e impasibles. Soy el pensamiento que merodea por las paredes de mi cabeza buscando sin alientos a las palabras que juegan al escondite. Soy mis manos, moviéndose compulsivamente sin descanso, intentando paliar el desconcierto de lo que mis palabras no dicen. Soy tus pies golpeando el suelo de manera intermitente, Soy el hueco silencio que en mis oídos se vuelven profundos chillidos.
Soy la breve pero dulce oscilación de tu pelo al darme la espalda. Y soy mi trémula mano alzándose titubeante suplicante que te quedes. Soy mis ojos que te ven marchar sin poder decir nada, derrotados. Soy tu sombra, diluyéndose con el horizonte para no volver. Soy mis palabras, las que te quería decir, las que debería haber dicho, en un viaje de ida por mis mejillas con destino al olvido.


SOY... Soy desesperación, Soy incapaz de explicar lo que siento. Soy el deseo que se quedo en eso, en un deseo Soy incapaz de expresarme si no escribo.
Soy el ansia de querer, la necesidad enfermiza de realizar el mismo acto una y otra vez hasta que salga como queremos. Soy la tenacidad que me impulsa a conseguir el objetivo. ¿Tenacidad o cabezonería?

Siempre me he sentido así cuando hablo, ahogado por unas cadenas invisibles que oprimen mi garganta y firmes, sujetan mi pecho. Creo que ellas impiden que me pueda comunicar como yo quiero, o como yo pienso. Prefiero creer en mi nula capacidad de expresión a saber que nadie es capaz de entenderme. Todos necesitamos a alguien capaz de entendernos.
Por eso creo que el papel me comprende, que yo me comprendo. Y sin pensar, sin el balbuceo que se aglomera en mi boca impidiendo el fluir de las palabras, los trazos oscurecen el folio a una velocidad indescriptible, una mano firme que no duda en lo que debe hacer ni decir. De esta manera Soy libertad.
¿La libertad puede ser eterna? ¿Puedes aferrarte a ella cuando tú la desees, cuando te plazca o la necesites? Yo creía que sí, Pero como en otras tantas ocasiones en mi vida, Soy el error que confirma que en ocasiones mi seguridad es un espejismo frágil como la amistad.
Durante un tiempo, no recuerdo cuanto, ni quiero, navego por esta desierta travesía en busca de palabras,, surcando los mares con este barco de papel mientras me aferro al mástil en forma de bolígrafo mientras la pluma vuela buscando tierra firme donde poder escribir.. Un mar de letras y yo... viajando sin rumbo.
Desesperado lanzo folios en botellas buscando una respuesta, veo como se hunden y resurgen para mantenerse a flote en este negro mar de tinta. Soy el tiempo que pasa hasta que vuelven. Soy la arena del reloj que desciende paulatinamente con una sonrisa maliciosa en los labios, sabiendo que la espera duele y que el dolor es placentero.

Soy el vaivén de las olas el relajante siseo que cual mensajero transporta las botellas con el folio dentro y la respuesta… en blanco.

Soy mis manos furiosas rasgando en diminutos trozos el papel. Soy el soplido de mi boca sin palabras y sin explicación. Soy mi cabeza a punto de estallar de desesperación.
Soy el bolígrafo a punto de impactar contra la mesa. Soy la habitación viendo como doy vueltas frenéticamente por todos lados. Soy los insultos que escupo. Soy el recuerdo de aquella punzante y dolorosa tarde de verano donde me diste la espalda por no saber que decir. Soy la libertad perdida al no saber que escribir.


Quizás con el tiempo me sepa expresar, o quizás el folio no tarde en llenarse.


Pero hoy más que nunca.



SOY FRUSTRACIÓN.











domingo, 30 de junio de 2013

Conversaciones en días grises

La lluvia le susurra a los cristales
tristes canciones de sentimientos inmortales,
tras los retales de aquellos fríos callejones
se encuentran hombres y mujeres sin nombre, sin futuro.

Vagan por la vida sin rumbo,
caminan dando tumbos,
derrotados, chocan con los muros
viviendo del pasado, viviendo del recuerdo.

Perdieron la noción del tiempo
y en sus ratos libres
reconstruyen los sueños rotos en pedazos,
pero no hay nada que arregle los destrozos.

No hay nadie que les ayude del naufragio,
no hay nadie que les salve del silencio.

Viven, o eso les dice el corazón,
late, debería ser suficiente
pero la llama ya no prende
ya no arde, ya no bombea sangre.

Bombea miseria
Podredumbre
Rabia
Incertidumbre
Ira
Dolor
Odio
Rencor
Sufrimiento
Envidia.

La vida golpea, golpea ¡GOLPEA!
y ellos al principio esquivaron
"esquivo, esquivo esquivo
encajo.

Encajo y aguanto
encajo
aguanto, encajo,
me derrumbo.

Pero no me rindo
me caigo, me levanto
me levanto ¡me levanto!
pero ¡¿PARA QUÉ?!

Dime, ¿para qué?...
me cansé,
a la mierda me canse de ser fuerte,
por favor, que alguien me levante.

Por favor, que alguien comparta mi dolor
que alguien me de algo para sentirme mejor
necesito, necesito que alguien comparta su amor..."

Pero nadie les ayudó, esperaron
esperaron hasta que el tiempo dejó de tener sentido
esperaron, día y noche hasta que todo 
para ellos fue oscuro y negro.

Noche, fría, gélida y dolorosa noche.

La única conversación fue la de sus ojos 
con sus labios cuando las lágrimas
acariciaban aquella boca seca,
alimentándose de las penurias del corazón.

La lluvia fue su cobijo,
les arropó con un abrigo de tristeza y soledad
les dijo, ahí fuera en la ciudad
en este lugar de fábricas,
de vicio y de consumo
hay gente como tú.

Gente sin consuelo,
vagando por el suelo
esperando el momento de poder tocar el cielo
tranquilo, no eres el único, ahora vagas solo.

Vives, duermes, sueñas solo
en un mundo donde todos los días son iguales, 
en soledad y solo,
morirás.

Cuando la muerte se vista de gala
el camino que hiciste desde la cuna hasta ahora
tu alma, todo... no quedará nada
y todos te olvidarán.

Así son los hombres, todos te olvidarán menos yo...

Por eso, en días grises
la lluvia le susurra a los cristales
tristes canciones de versos inmortales
la de aquellos hombres y mujeres
 sin nombre que cayeron en olvido
pero no sus sentimientos.




sábado, 22 de junio de 2013

Un oído

Todos en este mundo miran, hablan, critican,
pero no escuchan lo que digo ,tampoco lo que dicen
se contradicen, pero lo mas importante
no se si creen en sus palabras y eso es preocupante.

Las mías vuelan ligeras y sinceras por la habitación
libres y seguras de esta prisión,
pero esclavas de lo que dicta el corazón
haciendo del dolor interior una canción

Son libres sin fronteras,
 ligeras cuando vuelan,
pero pesadas como una losa
cuando se posan en un oído que se ha quitado las esposas.

Un oído que me escuche sin envidia,
en silencio para poder estar  atento
capaz de valorar el error y el acierto
sin disfraz, con criterio y sin malicia.


Un oído que siente y entiende el tedio
de un verso lleno de amor y odio
temeroso de lo efímero y el olvido
como ese beso prohibido.

Un oído que escuche el latido de las frases que hoy escribo
donde lleno un nuevo folio de dudas
escondidas tras los esquivos pliegues de la bruma
y no encuentro la forma de disiparlas sin ayuda.

Un oído que entienda el verso del cobarde y su verdad
la necesidad de aferrarse a una frase como puente a la libertad
para escapar de la hostilidad de este mundo cínico
y encontrar el descanso entre las paginas en blanco.

Un oído que comprenda el placer y la amargura
que  produce la escritura
a veces una cura que alivia la melancolía
al desprenderme de lo malo en cada linea.

Otras reabre viejas heridas, esas 
que un día creía superadas y enterradas
tras una falsa sonrisa, quizás
tuve demasiada prisa y no pude dejarlo atrás.

aceptarlo como parte de mi realidad.

Así lo veo, así lo siento, así lo creo y así lo quise relatar, gracias por escuchar.

viernes, 14 de junio de 2013

25 sonrisas

En ocasiones me asusta el papel.
 Sí, aquel lugar donde tantas veces he exprimido el alma hasta sentir que ya no quedaba nada más que contar.
 Tiembla mi mano al acariciar el bolígrafo; porque sé que cuando esta caricia en busca del exilio se transforme en un firme apretón, no habrá vuelta atrás. Los pensamientos chillan en mi cabeza desgarrando mis sentidos, incómodos de estar encerrados entre rejas invisibles.

Quieren ser libres.

Y sé que cuando mi pluma bese este folio dejando un rastro de saliva negra, no habrá vuelta atrás. Y se inicia el primer trazo… y ya no hay vuelta atrás. Tengo a la luna, al mar, a mi lámpara y a los coches que rugen como testigos de que ya es demasiado tarde. Ya no puedo parar. Ya solo puedo escuchar el sensual susurro del lapicero que me traspasa la piel y me desnuda entre los blancos pliegues de sus páginas. Sólo puedo escuchar el zumbido de las palabras que vuelan mientras las intento cazar. Poco a poco todo empieza a importar menos y solo estamos tú, mi tormento y yo. Conectados por la tenue luz que me permite ver si mi mano no miente cuando dicta. Una sensación de quemazón en la cabeza, las mariposas revolotean con furia oprimiendo el pecho. Es un proceso lento y difícil hasta que todo se calma, hasta que todo acaba.
 Así arranco un pedazo de lo que soy y lo grabo a tinta y sangre. La miro, pero nunca es distinta. Una letra nostálgica, triste, maldita.

 ¿Por qué escribes cosas tan tristes? me preguntaron.

¿La respuesta? Puede que sean más fáciles de explicar.
 O bien soy propenso a la tristeza.
 O quizás lo bueno ya lo conté y no es necesario escribirlo.
 O no le pedí al corazón que lo intentase.

 Todos buscamos una manera de hacer la tristeza más llevadera, ¿no? Algunos ahogan las penas entre bebidas para intentar creer que no existen y olvidar. Otros se hacen los fuertes, y en su habitación se derrumban; unos pocos son fuertes y pueden con todo;yo no soy de esos, otros buscan a una persona especial que les entienda para fundirse en un cálido abrazo donde lloran y descargan en ella el peso de la vida. Entiéndelo, yo solo escribo mi dolor.
 La verdad, estoy un poco cansado de jugar con el abismo. Cansado de coquetear con este incesante dramatismo. Hoy quiero… No. Hoy voy a hacer algo distinto. Me acerco al precipicio. No distingo el suelo. Cierro los ojos. No lo pienso. Salto. No tengo alas, pero no las necesito para volar. Hoy, 25 sonrisas son la brisa que me empuja a donde quiero llegar. Y la mano ya no tiembla, hoy nada me puede dañar. Sabéis, quiero ser como ellos: puros, sinceros, transparentes, escucho sus voces, recuerdo sus abrazos y sus lágrimas y… Me siento lleno. Protegido. La vida empieza a cobrar sentido y de ella nada malo puedo decir. En realidad si que lo puedo decir, lo malo no desaparece, continua presente, no se desvanece, pero no importa, junto a ellos todo duele un poco menos.

Se que hay más gente que me quiere y me protege. Y se lo agradezco, pero lo siento, esta va por ellos. Escribía de noche y se ha hecho de día, decía que mi bolígrafo no entendía de alegrías. Quizás esto empiece a cambiar. Cierro el cuaderno y me levanto. Enciendo la luz. Hoy no quiero ver ni un resquicio de oscuridad, solo quiero darles mi gratitud. Hoy quiero escribir menos y vivir más, me escapo entre la multitud con un deseo, volverlos a ver ¿y sabéis? eso es lo que voy a hacer.


Hoy su sonrisa, es mi sonrisa.

domingo, 9 de junio de 2013

Triste verso roto

Algo golpea mi cabeza,
quizás sea la vida y sus problemas,
quizás sea la tristeza y sus cadenas.

O la certeza de que en esta vida incierta,
eres lo que haces y no lo que finges ser,
la añoranza de saber que cada momento es único,
y la desesperanza de llevar unos cuantos perdidos.

Quizás sea el deseo de buscar descanso
al cansancio de esta existencia sin estribillo,
donde nada se puede repetir.

Es un sentimiento que debo escribir
para poder huir de este mundo,
aunque sea solo por un segundo.

Siendo sencillo de sentir, difícil de explicar mas todavía de olvidar
dime como sacar brillo a este triste verso roto del que soy devoto,
más bien esclavo, yo no fluyo, rehuyo,
construyo un lugar al que no puedes tocar ni llegar.

Quizás si me escuchas puedas entender
lo que se esconde tras la piel,
por qué hablo más con un papel.

Por qué aquel trazo de tinta hizo de palabras muertas
algo único, emotivo, le dio sentido a todo,
me dio un respiro, el descanso que un soldado
cansado y armado con pluma y verdad necesita.

Morir sin la libreta, revivir en los estrechos márgenes de una servilleta
la letra de un poeta como rescate de este mundo cruel,
de personas sin sentimientos,
de esta guerra sin cuartel de la cual no quiero formar parte.

Quisiera llevarte de viaje pero no sé si hay lugar para dos
en los retales más profundos de mi mente, un paisaje de trazos oscuros,
compuesto por charcos de sueños rotos.

Donde encontrarás a un niño que no quiso crecer
preso de fantasía,
imaginando lo que otros escribían
mientras creía todo lo que su madre le decía.

Ese niño vive en rebeldía con el viejo que dejó de creer
dejó de soñar,
quiso entender,
y dejó de jugar.

Intentó resolver los misterios
tras esos ojos silenciosos
ahora los suyos miran cansados
por la ventana del pasado.

Con envidia, nostalgia por la infancia perdida,
desde ese día melancolía es una buena amiga,
y el bolígrafo mi aliado con su verso
te describo este mi universo.

Donde también encontrarás suspiros que me dejaron sin aliento,
aquellas palabras que se llevó el viento y no pude recordar,
ríos de letras y verdades malheridas.

Las mentiras dijeron ser amigas 
y tras varias puñaladas y caídas
di a las personas sinceras por perdidas.

Dime ¿crees qué podrías aguantarlo?
dime ¿crees qué podrías soportarlo?
yo me arranqué las alas, no quiero volar
en un cielo que no considero mi hogar.

Vago por el suelo con un escudo
duro como el acero,
el cual porto como abrigo.

Sin ser sincero, eso lo es mi lapicero,
sin tener miedo, o eso digo,
buscando por el mundo un consejo.

Ser capaz de resolver tus acertijos
buscando un cobijo, un amigo
 que me salve del espejo y mi reflejo.

Busco un lugar donde lo malo no me pueda tocar,
pensar en sonreír, no fingir
sentir la libertad, volver a volar.

Notar que mis manos escriben sin la necesidad de sangrar,
sin drama, sin derramar ni una lágrima
sobre la página.

miércoles, 5 de junio de 2013

TIC... TAC...

La locura del silencio, el delirio que produce la incertidumbre, la fría duda que, como de costumbre, desafía a la razón y al pensamiento congelando el tiempo, congelando el momento. Sigo sin entenderlo, las preguntas se quedan grabadas a fuego y sangre, arde mi mano buscando una respuesta, escribiendo ríos de letras, malgastando tinta. Arde mi garganta cuando grita buscándote. Arde mi corazón cada vez que late pero...

...no la encuentro, la respuesta continúa en blanco. 

Mientras tanto un reloj suena, la banda sonora de mi vida. Cierro los ojos, lo escucho mientras pienso y espero...

¿A qué espero?

¿Me espero a mí?... TIC... ¿Te espero a ti?... TAC...

Camino, pero no avanzo, siento que no me muevo, abro los ojos y observo el lento descenso de las agujas, suave, pero pesado. Miro al reloj, quizás él me de las respuestas que busco, le hablo, me callo, le escucho.

...TIC..., ....TAC....

Sigo atento a lo que dice, pero no me fío, cada vez que se mueve dice algo distinto y al final, ¿Para qué? Para acabar siempre en el mismo sitio. La respuesta sigue en blanco.

Me desespero, solo busco una puta solución.

 Cada TIC es un alfiler que se clava en mi mente. Duele. Me dice " olvida, no pienses, actúa, deja que fluya y avanza... no pierdas el tiempo".
Cada TAC es una nube que llora ideas, un diluvio de posibilidades, matices, me dice " espera, no te precipites, jamás es demasiado tarde"

¿Jamás?

No encuentro la respuesta, la salvación a esta condena de querer saber  y  no poder encontrar el termino medio, ¿ Lo hay?

¿Lo hay para mi?... TIC... ¿Lo hay para ti?...TAC...


De tanto esperar el reloj dejó de sonar.

martes, 4 de junio de 2013

Por tí...

Eres las alas que me permiten volar,emigrar
a un lugar donde la realidad no puede llegar
ni tocar, devoras las horas de tranquilidad hasta
que el sueño dice basta, y de tus redes debo escapar


Regreso justo donde lo tuvimos que dejar, por eso
no miento si digo que vivo preso en tu universo,
a veces me retraso y lo siento de verdad,
me permites soñar despierto entre tanta oscuridad


Gracias a ti aprendí a amar sin condiciones,
a llorar y luchar por las verdaderas amistades
también apreté los dientes con la llegada de la muerte
vi rebasar los límites de una vida reducida a ceniza
y el dudoso placer de la venganza.


Por ti...

Fui huérfano y maltratado, me robaron
en un vano intento de libertad me capturaron
y me convertí en ladrón, sintiendo la presión
de vivir sin protección, con la única intención
de conocer el significado del nombre Oliver.

Me dejaste una cicatriz que no hizo daño
un hechizo que conservo con cariño
mientras empuño una varita junto a mis amigos
luchando, haces que me sienta un niño mago.

He conocido el crimen de soñar
y el castigo de vivir
gracias a ti supe como matar
pero no a guardar un secreto sin sucumbir.

Por ti me aferré a la juventud
odie a los clavos de mi ataúd
al reflejo del espejo que me hacia viejo
hasta que aquel retrato curo mi inquietud
al final no pude más y rasgué el lienzo
y desde entonces el tiempo se convirtió en silencio.

Por ti tuve grandes esperanzas
me pase la vida entera buscando tus alabanzas
me negué a creer que en tu vacío corazón
no había lugar para el calor del amor y su pasión

Solo encontré decepción...


Gracias a ti viví mil vidas
y otras tantas muertes



Solo soy eso, un proceso incompleto, esto va dedicado a los que leen con el corazón. Pero sobre todo a los libros que me marcaron y sirvieron de inspiración.

lunes, 3 de junio de 2013

Venciendo al miedo

Esto es… una bienvenida o una despedida según se mire, bienvenida a la gente que lea esto por primera vez, si alguien lo hace, a aquellos ojos  que por  azar se han cruzado con  estás líneas y han tenido la paciencia de leer . Pero también es una despedida a ese pedacito de miedo, a ese lastre incansable que me consume, ese  pequeño trozo de oscuro antifaz que velaba por la fragilidad de mis sentimientos,  pensamientos, dudas, inquietudes…miedos.  Es una despedida a la intimidad de mi triste  verso roto, un adiós  a la seguridad de esta cárcel compuesta de cuatro paredes, un folio, un bolígrafo y un corazón.


Una vez leí de alguien que todo era cuestión de empezar, yo creo que es cuestión de aceptarlo, dejar de lado el incesante murmullo del  “qué podría ser”,  olvidar el frustrante y punzante “qué quiero ser” y aceptar de una vez por todas lo que soy.


¿Qué quiero ser?  Quiero ser de esos hombres sin miedo, que se aceptan, ser capaz de, con palabras poder erizar los pelos, sacar una lágrima, dibujar una sonrisa,  reducir la distancia que nos separa a ceniza, creando un lazo invisible, intocable e irrompible entre mis sentimientos y los tuyos. Tocarte la fibra con un verso, con palabras.  Ser capaz de, con el  vacío que siento al escribir, poder llenarte por dentro. Ser capaz de alzar la voz,  y sin tapujos decir, esto es lo que soy. Pero…


¿Quién soy? Alguien que tiene miedo de alzar la voz, alguien que gastó folios y folios en su habitación,  uno de esos tantos que empezó a saciar sed con tinta y el hambre con papel.  De esos que dejó de mirar al gentío, y empezó a hurgar en su interior y no le gustó lo que encontró.  Escribía, con el único fin de contarle a alguien lo que sentía.  Y así días tras día. Noche tras noche, en un folio, en el móvil, en casa, en cualquier lugar sacaba la mierda que llevaba dentro. Pero parecía infinita, nunca acababa pero... dejé de sentirme mal. Lo disfrutaba.  Y me agradaba, hice de mi dolor mi propio arte. Pero tenía miedo de compartirlo. Camino por la vida con una coraza y sin ella me siento frágil, desnudo, débil. No quería que me conociesen tal y como soy, pero quiero exponer lo que escribo, saber si puedo llegar con lo que digo, que alguien que no me conozca pueda llegar a entender lo que escribo, lo comparta y lo sienta, más allá de las voces críticas y voraces. Nunca lo sabré si no lo pruebo, si no lo hago público. Si no venzo al miedo y acepto que da igual lo que opinen mientras yo esté contento con lo que hago.


Es poco pero,  poco a poco voy venciendo al miedo.